Los difusores nos permiten suavizar la luz del flash de la cámara de fotos, consiguiendo resultados en la iluminación mucho mejores que si disparamos el flash desnudo. Hay de muchos tipos, sobre todo de los que uno mismo se puede hacer en casa (DIY lo llaman los anglosajones), como los de este post de Xataka.  En esta ocasión me voy a centrar en los difusores para flash externo.

Difusor para flash de papel

Para momentos en los que no tienes a mano un difusor ya hecho, si estamos en un lugar cerrado podemos rebotar la luz contra el techo o una pared cercana, lo que suele dar unos resultados muy buenos, o también nos podemos apañar con una  hoja de papel. Con un simple folio A4, se consigue en un momento un difusor que nos permite cubrir esa necesidad puntual, que funciona muy bien para retratos y fotos de objetos no muy grandes. Además del papel, se necesita algún sistema de sujección, que puede ser una goma elástica, celo adhesivo, una brida, una cinta de velcro, etc.

Para montarlo, basta con doblar el folio de lado a lado en los dos extremos que irán pegados al flash, y dar forma “abombada” a la zona a través de la cual pasará la luz. Se puede hacer unos cortes para poder sujetarlo mejor al flash. Al montarlo en el flash, quedaría tal que así (se trata de la primera versión, con 4 agujeros para sujetarlo en lugar de los cortes):

Difusor para flash de papel

Y aquí se puede ver una prueba de iluminación con el difusor:

Bola de baseball iluminada con flash con difusor de papel

Espero que este brico le pueda ser útil a alguien en algún momento, si es así no dudes en comentar el resultado.